Con la llegada de la primavera, en nuestra finca vivimos uno de los momentos más especiales del año: la floración del aguacate. En ONDU Aguacates de Getaria trabajamos durante todo el año para que este proceso tan sensible se desarrolle en las mejores condiciones posibles. La floración no es solo un espectáculo natural; determina directamente la cosecha de toda la temporada, y por eso le damos tanta importancia.
Nuestra principal preocupación suele ser la lluvia típica de la primavera en nuestra zona. En Getaria llueve mucho durante esta época y varios días seguidos de humedad pueden reducir la eficacia del polen. Cuando la flor permanece mojada, la polinización se dificulta y el cuajado puede verse comprometido. Por eso valoramos enormemente cada jornada en la que sale un poco el sol: las flores abren mejor, los insectos polinizadores están más activos y el proceso se desarrolla en condiciones óptimas.
Aun así, contamos con una ventaja clave: la cercanía al mar, que nos proporciona un microclima estable. Gracias a este factor, las temperaturas no suelen ser extremas y eso ayuda a que la floración avance con buen ritmo a pesar de la lluvia frecuente. La suavidad térmica es, sin duda, uno de los mayores atractivos de nuestra localización para el cultivo de aguacate.
Aunque cada año es distinto, llegamos a la floración con ilusión renovada, sabiendo que después de todo el trabajo y los cuidados, es la naturaleza quien lleva la última palabra. Así, temporada tras temporada, reafirmamos la filosofía detrás de nuestra marca ONDU Aguacates de Getaria: respetar el entorno, acompañar los ritmos naturales y ofrecer aguacates de la mejor calidad.
